Después de imponerse a domicilio al Real Oviedo (0-2), el RCD Mallorca evidenció su irregularidad al empatar en la isla ante el Castellón (1-1) antes de visitar el Santiago Bernabéu para medirse a un Real Madrid que estaba arrasando en la Liga sobre todo después de que de nuevo, por segundo año consecutivo, cayera eliminado ante el AC Milan en la antigua Copa de Europa. En esta ocasión no fue en semifinales sino en la segunda ronda. De esta manera, los de Toshack estuvieron obligados a centrarse en los torneos domésticos desde el 1 de noviembre. Hay que recordar que en aquellos tiempos, en la máxima competición continental a nivel de clubes tan sólo participaban los respectivos campeones de Liga de cada país y que además, el formato era de eliminatorias a doble partido.
Antes de nuestra visita, el Real Madrid aplastó a muchos de sus rivales: Valencia (6-2), Cádiz (4-1), CD Málaga (4-0), Sevilla (5-2), Athletic Club (4-0), Real Zaragoza (7-2), Real Valladolid (4-0), Osasuna (4-1) y Castellón (7-0) además del Spora de Luxemburgo en la Copa de Europa (6-0). El resto de encuentros también se saldaron con triunfo si bien no de forma tan apabullante. Y por si fuera poco, llevábamos veinte años sin puntuar en el recinto ubicado en el Paseo de la Castellana.
El 4 de febrero de 1990, madridistas y barralets nos vimos las caras en un repleto Santiago Bernabéu. Enfrente, el equipo más goleador -los blancos acabaron el torneo con un récord de 107 goles a favor que se mantuvo durante más de dos décadas- y el conjunto menos goleado. Como era de esperar, los locales empezaron imponiendo un ritmo algo. Míchel probó a Zaki, que respondió con una gran parada a la vaselina del madrileño. Después fue otro de los integrantes de la 'Quinta del Buitre', Rafa Martín Vázquez, quién perdonó tras cruzar el esférico en demasía.
En el minuto 33, el colegiado Calvo Córdoba se inventó una supuesta falta de Vulic sobre Manolo Sanchis. Un libre directo que ejecutó Fernando Hierro con un disparo raso que se coló entre la poblada barrera provocando el más que lógico enfado de Zaki. Poco después, el argentino Óscar Ruggeri -en la foto junto a un servidor en el partido de la primera vuelta en el Luis Sitjar (0-0)- agarró en el interior del área local a Miquel Àngel Nadal en una acción que el trencilla prefirió no ver.
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| Un servidor en el Luis Sitjar con ÓSCAR RUGGERI en el choque de la primera vuelta |
A dos minutos para el descanso, una larga jugada en la que intervinieron varios jugadores bermellones acabó en un taconazo de Álvaro Cervera que Claudio Barragán culminó con un disparo desde la frontal que se coló por la escuadra de la meta defendida por un viejo conocido, Paco Buyo. Una auténtica obra de arte que incluso levantó exclamaciones de admiración entre el público. Y todavía en la primera parte, Míchel agredió a Vulic sin estar el balón en juego. El resultado, una tarjeta amarilla que debió de ser roja.
En la segunda mitad, Hugo Sánchez y Zaki continuaron recordando viejas historias pendientes hasta que en minuto 65, el genial delantero mexicano fue expulsado por doble amonestación. Antes, el ex madridista García Cortés estuvo a punto de darnos ventaja en el marcador con un excepcional golpeo en un libre directo desbaratado por Paco Buyo con una espectacular parada. A pesar de la inferioridad numérica, los locales gozaron de varias buenas ocasiones para sumar los dos puntos. Primero, con un disparo de Martín Vázquez que fue repelido por la madera. Y después, con un testarazo de Gordillo que acabó golpeando en el mismo destino.
Cuando restaba un cuarto de hora, Toshack sustituyó a un ausente Butragueño por el defensa Tendillo. Según comentó el galés tras el encuentro, un cambio motivado "porque veía que podíamos perder el partido". Y razón no le faltaba al británico. A poco del final, Calderón encaró a Buyo. Entonces, el andaluz sacó a relucir su lado más egoísta escogiendo la peor opción posible: la de disparar cuando Álvaro estaba completamente sólo y listo para empujar la pelota al fondo de las mallas. Por cierto, el guardameta gallego no fue el único local con pasado mallorquinista en el bando local. En la zaga, Julio Llorente -cedido en la isla durante el ejercicio 1987/88- formó dupla junto al campeón del mundo Ruggeri hasta que fue reemplazado por su hermano Paco.
FICHA TÉCNICA:
REAL MADRID (1): Buyo, Solana, Julio Llorente (Paco Llorente, min. 55), Ruggeri, Gordillo, Míchel, Sanchís, Fernando Hierro, Martín Vázquez, Butragueño (Tendillo, min. 75) y Hugo Sánchez
RCD MALLORCA (1): Zaki, Serer, Vulic, Fradera, García Cortes, Pedraza, Parra, Nadal, Calderón, Álvaro y Claudio (Guillermo, min. 69)
COLEGIADO: Calvo Córdova (colegio castellano leonés)
GOLES: 1-0 Fernando Hierro (min. 33); 1-1 Claudio (min. 43)
pd: el RCD Mallorca fue el único equipo que no perdió ninguno de los dos partidos ligueros ante el Real Madrid, a la postre campeón. En cuanto al Bernabéu, tan sólo el Logroñes fue capaz de emular nuestra gesta, logrando un empate a tres en la jornada 35 ya con los merengues matemáticamente campeones.

