Una vez acabada la campaña regular dio comienzo la Copa de la Liga, una competición organizada por la RFEF que fue inaugurada una temporada antes. Siete días después de empatar como locales en el último compromiso liguero ante el Cádiz (1-1), los bermellones recibieron en el Luis Sitjar a la UD Salamanca en la ida de la primera ronda. Una eliminatoria que la entidad barralet aprovechó para atar a una de las figuras de los charros (el hispano alemán Antonio Orejuela) además de apalabrar la llegada de su técnico Manolo Villanova. De hecho, el genial centrocampista no participó en ninguna de las dos contiendas.
Señalar que poco antes del inicio del encuentro entre dos equipos descendidos a la categoría de plata, se armó un lío monumental en las puertas de acceso al estadio, ya que los
socios no querían abonar el 50 por ciento
de las entradas que había establecido el
club.
En el minuto 12, un disparo de Delgado fue rechazado el meta Lozano. Entonces, apareció Juani para empujar el cuero a la red. Pasada la media hora, el colegiado catalán castigó con los once metros una mano de un Luis García que un año más tarde dejaría su tierra natal para hacer historia en nuestra isla. El penalti fue transformado por Barrera.
Bien entrada la segunda mitad, el trencilla señaló la segunda pena máxima de la tarde. En esta ocasión, debido a una supuesta falta de Riado a Ángel dentro del área. Abajo convirtió su lanzamiento para recortar distancias.
Y cuando restaban tres minutos para llegar a los noventa, el árbitro completó su particular hat trick de penaltis en un descarado 'piscinazo' de Amer. Un regalo que Barrera aprovechó para establecer el esperanzador resultado definitivo de 3-1.
Siete días después, El Helmántico sirvió de escenario para el choque de vuelta ante apenas 3.000 espectadores. Destacar que a pesar de los socios tuvieron que pasar por taquilla, tan solo fueron recaudadas 800.000 de las antiguas pesetas.
Aquella tarde, unos anfitriones mermados por las numerosas ausencias, se adelantaron en el marcador pasado el ecuador del primer acto gracias a una buena pared entre Tapia y Abajo que fue definida por el primero.
Los castellanos, con el mallorquín y ex del Constància Bezares en el once, apretaron durante los compases iniciales del segundo periodo en busca de un gol que igualara la eliminatoria. Y es que en esta competición, los goles a domicilio no valían doble en caso de empate. Con el paso del tiempo, la presión de los de blanco y negro fue menguando. Así, los nuestros se adueñaron de la posesión y poco a poco se empezaron a suceder las aproximaciones. Primero, Barrera no acertó a rematar un centro por escasos centímetros a puerta vacía y más tarde, en concreto en el minuto 73, el inicialmente suplente Juani malgastó otra clamorosa opción de gol. Seis después, el canario se resarció empatando el encuentro tras un saque de esquina de Barrera en el que Pérez Aguirre, en lugar de despejar, quiso incomprensiblemente ceder a su portero. Una temeridad que los de Villanova pagaron caro.
Sin nada que perder, la UD Salamanca adelantó sus líneas en busca de dos goles que forzaran la prórroga. Con el tiempo cerca de expirar, el colegiado Álvarez Margüenda sancionó como libre directo un claro penalti cometido sobre un Micanovic que durante el descuento se topó con el larguero. Con el pitido final, el público gritó a coro "directiva dimisión" y despidió a los suyos con una sonora bronca.
FICHA TÉCNICA:
UD SALAMANCA (1): Lozano, Bezares, Balsa, Luis García, Miguel Ángel, Enrique, Tapia (Pérez Aguirre, min. 70), Abajo, Micanovic, Ángel y Arrien (Balín, min. 65)
RCD MALLORCA (1): Zubeldia, Dacosta, Juanito, Zuviría, Gallardo, Amer, Delgado, Barrera, Riado, Higuera (Juani, min. 68) y Armstrong
COLEGIADO: Álvarez Margüenda (colegio andaluz)
GOLES: 1-0 Tapia (min. 24); 1-1 Juani (min. 79)