Veinticuatro horas después de derrotar en semifinales al Nacional de Montevideo (2-1), el RCD Mallorca regresó al Luis Sitjar para enfrentarse al subcampeón de Europa FC Barcelona en la final del Ciutat de Palma dos semanas antes de verse las caras en el mismo escenario para su contienda liguera. Aquella era la segunda vez que ambos elencos se veían las caras en el duelo definitivo del torneo. En la primera ocasión, que tuvo lugar en 1981, el Trofeu viajó a la Ciudad Condal.
Antes del esperado choque, el Cruzeiro derrotó a los uruguayos en la Final de Consolación (2-1). Mientras tanto, los representantes culés protestaban por la alineación en el bando bermellón de un Luis García que había sido expulsado ante los charrúas. Los dirigentes argumentaban que dos futbolistas de los de Montevideo, que vieron la roja ante los nuestros, no estaban jugando frente a los brasileños. Luego, la organización explicó que Saavedra y Cabrerano no habían participado porque su entrenador decidió no incluirlos en
el equipo.
Como de costumbre, el presidente del Congreso de Diputados Félix Pons fue testigo de excepción de un choque en el que los blaugranas no tuvieron tanto apoyo como en semifinales de turistas británicos, motivados por las presencias de sus compatriotas Terry Venables, Mark Hugues y Gary Lineker, este último máximo goleador de la Copa del Mundo celebrada poco antes en México. Precisamente, fue el delantero inglés el que gozó de la primera ocasión de aquella calurosa noche de verano, con un remate inverosímil que a punto de 'tragarse' Zaki. Poco después, el portero marroquí hizo la estatua en un chut del futuro entrenador mallorquinista Víctor Muñoz que salió rozando la madera. Acto seguido, la madera impidió la diana de Calderé.
Destacar que durante los compases iniciales, ambos elencos dejaron claro tener cuentas pendientes del tenso partido del estío anterior. Hassan, que ya había lesionado a Julio Alberto en aquel encuentro, realizó otra tremenda entrada al
venidero director deportivo balearico. El ceutí Nayim quiso emular
al marroquí unos cuantos minutos
después, dejando tendido a Higuera. Todo ello, mientras un sector de la graba gritaba "¡Schuster, Schuster!", en alusión al alemán que había dejado Can Barça para fichar por el eterno rival.
Pasada la primera media hora, el Luis Sitjar estalló cuando Magdaleno remató con la testa al fondo de las mallas una falta botada por el también ex madridista San José. Al borde del descanso, Julio Alberto evitó con un providencial corte que Luis García doblara la renta. Más tarde, ya en la segunda mitad, el salmantino malgastó otra clamorosa oportunidad tras un pase de Higuera antes de que Zubizarreta se luciera en un disparo de Hassan.
A falta de tan solo diez minutos para agotar el tiempo reglamentario, Zaki no pudo atajar un tiro de Calderé. Entonces, apareció Julio Alberto para convertir el rechazo en el gol del empate. Posteriormente, Lineker y Hugues
gozaron de dos buenas ocasiones para evitar el tiempo extra en los minutos 86 y 88, respectivamente, pero les faltó el punto de
suerte necesaria. Luego, en la prórroga, el galés firmó el tanto del triunfo culé con un soberbio remate de cabeza. Señalar que ambos equipos acabaron con diez al ser expulsados Hassan y Calderé.
FICHA TÉCNICA:
RCD MALLORCA (1): Zaki, Izquierdo, San José, Bernal, Amer, Luis García, Crespí (Bonet, min. 61), Orejuela, Higuera, Magdaleno (Trobbiani, min. 73) y Hassan
FC BARCELONA (2): Zubizarreta, Gerardo (Urbano, min. 60), Fradera, Salva, Julio Alberto, Víctor,
Calderé, Pedraza, Nayím (Carrasco, min. 60), Hughes y Lineker
COLEGIADO: Ramos Marcos (colegio castellano leonés)
GOLES: 1-0 Magdaleno (min. 32); 1-1 Julio Alberto (min. 80); 1-2 Hugues (min. 98)
Al finalizar el envite, Víctor Muñoz levantó el Ciutat de Palma como capitán azulgrana. Al aragonés se le cayó encima la tapa de la Copa al levantarla, recibiendo un fuerte golpe en su cabeza. Después, la expedición
catalana (entre la que estaba también el futuro bermellón Ángel Pedraza) pasó por unos momentos de apuro cuando intentaba subir al
autocar, ante la indignación de un pequeño grupo de exaltados. El presidente Josep Lluís Núñez recibió una clara patada mientras que el vicepresidente Josep Mussons vio cómo sus gafas "volaban" -afortunadamente sin llegar a romperse-, mientras los fanáticos proferían gritos.
El venidero mallorquinista Esteve Fradera no pudo aguantar y se enfrentó a los que
le insultaban, produciéndose instantes de mucha tensión, en los que se
temió pudiera llegarse a las manos. Afortunadamente se impuso la cordura y el jugador subió al autocar, que pudo abandonar los
aledaños del estadio sin más incidentes.
Por su parte, Hassan se despachó a gusto contra Calderé: "Un jugador de la selección española me
ha empujado como si fuera un animal. No me parece normal que un
jugador Internacional haga eso. Yo,
por mi parte, no hice nada. Y si me
han expulsado ha sido porque ya
tenía una tarjeta amarilla, que si no
me quedo en el campo".
"No sé por qué
todos los jugadores del Barca iban
a por mí. Me empujaban y no me
dejaban jugar a la vez que me decían de todo. Espero que esto cambie durante la Liga", agregó. Y, claro, el barcelonista Calderé
tampoco se ando por las ramas:
"¿Eso ha dicho? Pues que mida sus
palabras. Ya ha tenido problemas
con Julio Alberto y siempre suele
armar el taco. Así es que... Que
vaya con cuidado...", advirtió.