domingo, 29 de mayo de 1983

EL DEBUT EN LA COPA DE LA LIGA

Una semana después de conseguir el agónico ascenso en la máxima categoría tras trece años de ausencia, nuestro RCD Mallorca se estrenó en una recién creada competición: la Copa de la Liga. 

En el primer envite, celebrado el domingo 29 de mayo de 1983 en el Luis Sitjar ante el Sabadell entre un ambiente totalmente festivo, el inolvidable Don Bernat "Es Poticari" (D.E.P) realizó el saque de honor en representación de los socios. Antes, actuaron bandas de música mientras los jugadores de los equipos filiales ondeaban banderas de España, Baleares y del club por todo el campo. Además, Barrera recibió un premio como máximo goleador y Reus una placa por la diana lograda en El Arcángel. 

El encuentro no pudo empezar mejor para los de rojo y negro, entre los que reapareció Orellana tras superar una lesión. En el minuto 2, el zaguero Sabido encarriló el triunfo de los de Lucien Muller rematando una falta botada por Zuviría. Pasada la media hora, Jordi Morey anotó el segundo con un disparo raso tras un pase de Delgado y antes de llegar al descanso, Sabido firmó el tercero, el segundo de su cuenta particular, al aprovechar un rebote en un saque de esquina. 

A poco más de un cuarto de hora para el final, el inicialmente suplente Higuera cerró la goleada cuando tan solo portaba un minuto sobre el pasto culminando a placer una excepcional jugada de Orellana en la que el que el argentino dejó atrás a dos adversarios.  


FICHA TÉCNICA

RCD MALLORCA (4): Mallo, Dacosta, Juanito I, Gallardo, Zuviría (Braulio, min. 66), Sabido, Delgado, Riado, Barrera, Jordi Morey (Higuera, min. 73) y Orellana

SABADELL (0): Pereira, Bernard, Camaño, Santi (Gala, min. 46), Parellada, Tanco, Loren, Paquito, Sirvent, Peters y Zambrano

COLEGIADO: Yébenes López (colegio madrileño)

GOLES: 1-0 Sabido (min. 2); 2-0 Jordi Morey (min. 32); 3-0 Sabido (min. 40); 4-0 Higuera (min. 74)

domingo, 22 de mayo de 1983

DE MADRID AL CIELO... ESCUCHANDO EL TRANSISTOR

El cuarto ascenso de nuestro RCD Mallorca a la división de honor del fútbol patrio es, sin duda, el más emocionante de los ocho logrados hasta la fecha. Un éxito que un servidor, acompañado por mi abuelo Tomàs Jaume (D.E.P) y madre Marilén, pudo festejar junto a los más de 5.000 aficionados que aquel domingo 22 de mayo de 1983 invadimos el Santiago Bernabéu en la última jornada de una Liga que se hizo interminable. Destacar que más de un millar de seguidores llegaron a la capital desde Valencia, ciudad donde atracó un barco fletado por 'El Día de Baleares'. 

Cabe recordar que a falta de cuatro fechas, los barralets tan sólo necesitaban tres puntos para volver a ser de Primera División. Y tras ganar al Cartagena en Palma (1-0), solo uno. O dicho de otra manera, simplemente bastaba con empatar uno de los tres envites restantes en una época, en la que por cierto, las victorias valían dos puntos. 



En el primer match ball, derrota ante el Hércules en Alicante (1-0) y en el segundo, el Cádiz aguó una fiesta que ya estaba preparada en el Luis Sitjar (1-2). Así pues, todo quedó pendiente de una última cita en la que teníamos que enfrentarnos al Castilla a domicilio. Un rival asequible que no se jugaba nada y al que en la primera vuelta, en un choque celebrado en Sa Pobla debido al cierre del Sitjar, goleamos sin problemas (3-0, Barrera, López y Delgado).

En el once bermellón, destacó la presencia bajo el arco del gallego Mallo en detrimento de Reus, señalado como culpable de la derrota ante el Cádiz. “Menos mal que ascendimos, porque si no igual la gente me da la culpa a mí. El gol de ‘Mágico’ González arruinó mi carrera. Después, me dieron la baja de forma totalmente injusta”, declaró años más tarde el guardameta que siempre será recordado por el gol anotado de portería a portería en Córdoba. 

(Mi) camiseta de aquella temporada que un jugador (no se cual) le
regaló a mi abuelo Tomàs Jaume tras un partido
A pesar del dominio inicial de los nuestros, los jóvenes blancos -entre los que destacaban Butragueño, Míchel, Chendo y Pardeza- se avanzaron en el luminoso pasada la primera hora de juego tras una gran jugada personal de Julià. A pesar de las ocasiones, el marcador no volvió a alterarse antes del descanso. Señalar que de camino al túnel, el trío arbitral tuvo que detenerse debido a la lluvia de objetos lanzados desde el sector mallorquinista.  Poco después, los nervios se transformaron en alegría. Y es que durante el tiempo de descuento en A Coruña, Pozo había adelantado a los rayistas aprovechando el rechazo de una falta

Cuatro minutos después de regresar de los vestuarios, el Rayo anotó el segundo en Riazor. En esta ocasión el autor fue Emiliano culminando una contra. Mientras, en el Bernabéu, los de Muller continuaban malgastando multitud de opciones para establecer la igualada. 

La diana de los de Vallecas espoleó a los gallegos, obligados a marcar dos tantos para conseguir el objetivo. Pero aquella no era la tarde de los de Arsenio Iglesias. Una y otra vez, los blanquiazules se toparon con la inspiración del meta visitante Mora hasta que a falta de siete minutos para la conclusión, Ballesta recortó distancias resolviendo un barullo. 


Por nuestra parte, Delgado lo intentó con un disparo lejano que se marchó fuera. Luego, Ochotorena frustró el empate con una gran parada tras un testarazo de Barrera. Instantes después, el colegiado vasco Garagorri Lángara decretó el final del encuentro. Entonces, los transistores empezaron a ser protagonistas en un era donde lo digital sonaba a ciencia ficción. Ocho minutos de infarto que parecían no llegar nunca a su fin. La grada, poblada de mallorquinistas, y los jugadores y el cuerpo técnico sobre el pasto, estaban pendientes de lo que sucedía en Riazor donde nuestro perseguidor, el Deportivo de La Coruña, seguía cayendo contra todo pronóstico ante el Rayo Vallecano. Un marcador que de no alterarse, nos llevaba de nuevo entre los grandes... cuatro años después de deambular por la Tercera División. Y no se movió. Los madrileños terminaron venciendo (1-2) provocando el delirio de los presentes en un coliseo blanco donde, no cabe olvidar, habíamos perdido 26 años antes por primera vez la máxima categoría tras caer ante el RCD Español en el encuentro de desempate de la fase de promoción. De esta manera, Cádiz y RCD Mallorca acompañaban al campeón Real Murcia a la élite. 


Cuando acabó el partido, Lucien Muller confesó que "en el banquillo hemos pasado por momentos terribles. Hemos hasta rezado". Por su parte, el presidente Miquel Contestí aseguró que "el Mallorca no ha dado ni un duro de primas a terceros". Curiosamente, días más tarde del favor de los rayistas, dos de sus puntales (Izquierdo y García Jiménez) fueron presentados como nuevos jugadores bermellones

FICHA TÉCNICA

CASTILLA (1): Ochotorena, López Pérez, Francis, Pérez Durán, Lucas, Chendo, Míchel, Bernardo, Cholo (Pardeza, min. 64), Julià y Butragueño (José Manuel, min. 76) 

RCD MALLORCA (0): Mallo, Zuviria, Dacosta, Juanito I, López (Barrachina, min. 82), Delgado, Riado, Higuera (Orellana, min. 56), Nichiporuk y Barrera

COLEGIADO: Garagorri Lángara (colegio vasco)

GOL: 1-0 Julià (min. 31)


Poco antes de iniciar la competición en Primera División, el periódico 'La Tarde de Última Hora' entrevistó a mi abuelo Tomàs Jaume para recordar el hito logrado en el coliseo madridista. 




LA PLANTILLA DEL ASCENSO... 
ARRIBA: Juancho Forneris (segundo entrenador), Reus, Orellana, Nichiporuk, Lucien Muller (entrenador), Barrera, Braulio, Dacosta, Mallo y Jaume Pedrós (masajista).
SENTADOS: Delgado, Barrachina, Riado, Juanito II, Zuviría, Juanito I, Jordi Morey y Sabido. 
SOBRE EL BALÓN: López, Damià Amer y Gallardo. 

domingo, 15 de mayo de 1983

EL CÁDIZ Y EL GAFE DEL AMARILLO

En la penúltima jornada de la temporada 1963/64, nuestro RCD Mallorca visitó Las Palmas con la posibilidad de conseguir el regreso a la máxima categoría un año después de perderla. Sin embargo, los de amarillo lograron un vital triunfo que les permitió superarnos en la tabla y de paso, relegarnos hasta una tercera plaza que nos dejaba fuera del ascenso. Casi dos décadas más tarde, otro equipo con zamarra amarilla, en este caso el Cádiz, visitaba el Luis Sitjar en otro duelo fratricida por alcanzar la élite. Y de nuevo, como 19 años antes, en la penúltima fecha. 

Durante la semana previa al choque ante los gaditanos (entre los que se encontraba el futuro barralet Chano), Palma se tiño de bermellón. Paralelamente, 'El Diario de Baleares' publicaba una información sobre unas llamadas sospechosas de amaño recibida por algunos futbolistas, entre ellos Zuviría. En las horas previas al encuentro, disputado el domingo 15 de mayo de 1983las 30 peñas del club recorrieron las principales calles de nuestra ciudad en un ambiente totalmente festivo. Y el estadio, plagado de banderas rojas, presentó un lleno absoluto. Y no era para menos. Tan solo era necesario sumar un punto para ser, de nuevo, equipo de Primera División.

Los andaluces empezaron tomando la iniciativa y gozando de las dos primeras ocasiones de la tarde, ambas desbaratas por Reus. En el minuto 39, el colegiado Socorro González señaló un libre directo a favor de nuestros intereses. En ese momento, los presentes empezaron a gritar al unísono aquello de "gol, gol, gol". El argentino Barrera -siempre importante en las grandes citas- colocó con mimo el esférico antes de conectar un disparo que, tras tocar en un rival, cumplió el vaticinio de la afición tras colarse por debajo del cuerpo del meta Claudio. Una diana celebrada por todo lo alto que instaló la locura en las gradas. Destacar que un minuto antes, el Cádiz estuvo a punto de tomar ventaja con un balón que se le escapó a Reus y que Gallardo logró despejar. 

Once inicial barralet de aquella tarde. Por cierto, en ese curso
los nuestros lucieron por primera vez publicidad en sus zamarras

Tras el descanso, Dieguito se aprovechó de un error de Delgado para ceder el esférico a un  Pepe Mejías que estableció la igualada gracias a un certero punterazo desde la frontal. Era el minuto 48. Inmediatamente después de sacar de centro, la madera impidió el segundo tanto local en un disparo de Riado.

En el minuto 72, el zaguero serbio Vojinovic fue expulsado tras propinar un balonazo a Barrera. Ahora sí que el ascenso no podía escaparse. Sin embargo, y cuando tan sólo restaban 13 minutos para retornar a Primera 13 años después, el trencilla señaló un libre directo a favor de los visitantes. Debido a la situación, pocos o muy pocos, percataban el peligro. El salvadoreño 'Mágico' González -autor del gol del empate en la ida- disparó con su pierna derecha, Zuviría amagó con el despeje y el esférico acabó en las redes de un impotente y sorprendido Reus. Una semana después de marcar de portería a portería en El Arcángel, el guardameta era objeto de todas las iras y críticas. Un error que le costó el puesto de titular -en la última jornada jugó Mallo- y la baja, puesto que al acabar el curso el club decidió prescindir de sus servicios.

Los últimos minutos se convirtieron en un auténtico tormento para una afición incrédula ante lo que estaba presenciando. El avasallamiento al que sometimos al cuadro dirigido por Milosevic no sirvió de nada debido al buen hacer del meta Claudio y a la falta de puntería. Además, Manolito salvó en la línea un gol que ya se celebraba. Incluso, durante el descuento, los isleños gozaron de un libre indirecto dentro del área gaditana que se ejecutó sin consecuencias. 

Con el pitido final, el Luis Sitjar se convirtió en un auténtico funeral. Tan sólo la alegría de los visitantes, plasmada con su celebración en el centro del campo, rompía el sepulcral silencio. Cabe recordar que dos temporadas antes, los de amarillo ya habían protagonizado un hecho similar en el Martínez Valero de un Elche que, curiosamente, sería su próximo rival. Mientras, y por segunda semana consecutiva, los de Muller no habían sido capaces de sumar el punto requerido para regresar con los grandes. 


Ahora, ya tan solo nos restaba una oportunidad. Era obligatorio ganar en la última jornada al Castilla en el Santiago Bernabéu para no depender de otros resultados. Así pues, esperaba una semana llena de suspicacias y rumores de maletines, atenuados por el supuesto interés del Real Madrid por Barrera. 



FICHA TÉCNICA: 

RCD MALLORCA (1): Reus, Dacosta, Sabido, Gallardo, Juanito I, Zuviría, Delgado, Riado, Barrera, Nichiporuk y Jordi Morey

CÁDIZ CF (2): Claudio, Vojinovic, India, Chano, Pepe Mejías, Escobar, Dieguito, Dos Santos, Manolito (Luque, min. 83), Mágico González (Mané, min 88) y Salvador Mejías

COLEGIADO: Socorro González (colegio canario)

GOLES: 1-0 Barrera (min. 39); 1-1 Pepe Mejías (min. 48); 1-2 Mágico González (min. 77)

Por otro lado, comentar que una vez finalizado el choque Manuel Irigoyen, presidente del Cádiz, no se mordió la lengua. "Estoy molesto con la información de 'El Diario de Baleares' que ha calificado mi presencia desde hace días en Mallorca como misteriosa cuando lo cierto es que vine con mi esposa a conocer a fondo la isla", explicó el mandatario. 

Además, subrayó que "lo del intento de soborno a Zuviría es una barbaridad" y añadió que "también estoy disgustado por cómo nos ha recibido la afición del Mallorca. Nos han abucheado tanto al salir como al marcharnos pero la alegría lo borra todo"

sábado, 7 de mayo de 1983

EL NO ASCENSO EN EL RICO PÉREZ

Una semana después de doblegar al Córdoba a domicilio, el antiguo Es Fortí se vistió de gala para presenciar el encuentro correspondiente a la jornada 31 frente al Cartagena. Los nuestros superaron, no sin sufrimiento, a un rocoso rival que aguantó nuestras acometidas hasta bien entrada la segunda parte. En el minuto 64, Dacosta abrió la lata y en el 78, Jordi Morey -sustituto en el descanso de Barrachina- sentenció el envite. Un triunfo que provocó el delirio en las pobladas gradas. Y es que a falta de tres jornadas por disputarse, tan sólo era necesario sumar un punto de los seis posibles para regresar, 13 años después, a la élite del fútbol patrio. 

El sábado 7 de mayo de 1983, miles de seguidores mallorquinistas aparcaron sus quehaceres diarios para seguir el partido que nuestro RCD Mallorca disputaba ante el Hércules en un semivacío Rico Pérez, un estadio que fue sede del Mundial celebrado un año antes en nuestro país. Además, no hay que olvidar que el recinto alicantino fue testigo del primer gol de Diego Armando Maradona en una fase final mundialista (4-2 ante Hungría)


Durante buena parte, el choque parecía destinado a conservar un empate inicial que nos aupaba a la máxima categoría sobre todo teniendo en cuenta que los locales no se jugaban nada. Anclados en la zona media alta, las matemáticas no les alcanzaban para luchar por cuotas más altas. No obstante, los nuestros fueron incapaces de aprovechar la situación. De hecho, en el primer acto no generaron ninguna ocasión. 

A falta de un cuarto de hora para el final el guión dio un giro inesperado cuando el catalán Jorge Carreño logró batir a Reus después de beneficiarse de un rechazo tras una falta botada por Sanabria. Entonces, aparecieron las prisas y el tiempo pareció acelerarse. Muller movió ficha dando entrada al siempre revulsivo Jordi Morey por Orellana. Un cambio que, lamentablemente, no alteró el resultado. Además, nuestro más inmediato perseguidor, el Deportivo de la Coruña, derrotó en la Nova Creu Alta al Sabadell (1-2). No importaba, con empatar el siguiente domingo en casa ante el Cádiz era suficiente. Además, en un Luis Sitjar era (casi) imposible perder... O al menos, eso pensábamos. 

FICHA TÉCNICA

HÉRCULES (1): César Blanco, Ernesto, Rocamora, Fabregat, Carreño, Aracil (Luis Ernesto, min. 59), Cabral, Latorre, Sanabria (Mañuz, min. 82), Sala y Reces

RCD MALLORCA (0): Reus, Dacosta, Juanito I, Gallardo, Zuviría, Sabido, Riado, Javier López, Barrera, Higuera y Orellana (Jordi Morey, min. 80) 

COLEGIADO: Ferrer Andión (colegio navarro)

GOL: 1-0 Carreño (min. 75)