La temporada 1981/82 fue la del regreso de nuestro RCD Mallorca a la Segunda División. Después del brillante ascenso y título logrado el curso anterior, la directiva encabezada por el presidente Miquel Contestí prolongó su confianza en Antonio Oviedo. Así, el técnico extremeño continuó al cargo de un plantel que durante el verano incorporó dos importantes refuerzos: el meta Mariano Tirapu y el delantero centro internacional yugoslavo Miodrag Kustudic. El primero aterrizó en la isla procedente del Terrassa si bien antes perteneció a la primera plantilla del Atlético de Madrid. Por su parte, el "tanque" de origen montenegrino -que estuvo presente en el partido del botellazo a Juanito en el Pequeño Maracaná de Belgrado- fue fichado del Hércules de Alicante, donde todavía hoy es recordado como una estrella.
A finales de julio tuvo la presentación en el Luis Sitjar. "Vamos a empezar una temporada que todos quisiéramos
fuese el broche de oro de estas
tres últimas que hemos pasado", explicó Contestí al iniciar su parlamento ante una tribuna llena de público.
El presidente del RCD Mallorca matizó que "la primera fue para mí la más difícil, porque había que poner en marcha un equipo destrozado. La segunda, con el ascenso a Segunda B fue la más emocionante y la última, en que conseguimos un nuevo ascenso de categoría, la que más satisfacción me ha proporcionado".
"Esta temporada que
comenzamos vamos a definirla como la de la ilusión, pues no nos
mueve otra que situarnos en la
categoría de los grandes y por
ello pido al técnico y jugadores
que pongan toda su fe, toda su
ilusión, en lo que todos anhelamos: el Mallorca en Primera
División", agregó.
Luego, los barralets se desplazaron hasta Sa Pobla para participar por primera vez en su historia en el Trofeu de s'Agricultura, un torneo veraniego que en aquella época se celebraba coincidiendo con las fiestas de Sant Jaume. Por entonces, ya había llegado a prueba Zoran Peles tras ser recomendado por su compatriota yugoslavo Kustudic.
En el partido inaugural, celebrado el viernes 24, los anfitriones golearon a un Constància (4-1) que volvió a perder 24 horas después ante los de Oviedo, si bien en esta ocasión por la mínima gracias a una solitaria diana anotada por Riado.
Finalmente, el RCD Mallorca levantó el título tras derrotar el tercer y definitivo partido al Poblense (0-2) con dos goles de Orellana antes de la primera media hora de juego, en concreto en los minutos 15 y 26.
FICHA TÉCNICA
UD POBLENSE (0): Mesquida, Pons, Hidalgo, Aguiló, Soria, Planas, Miguelito, Damià Amer, Moranta, Bonet y Rosselló. También jugaron Mateu, Tomás y P. Amer
RCD MALLORCA (2): Reus, Iriarte, Ruisánchez, Aparicio, Gallardo, Toño, Orellana, Delgado, Kustudic, Peles y Sancayetano. También jugaron Sahuquillo, Urtubi y Almenara
GOLES: 0-1 Orellana (min. 15); 0-2 Orellana (min. 26)

