En la temporada 1998/99,
el argentino Héctor Cúper continuó en el banquillo si bien el
plantel experimentó importantes cambios durante un curso que arrancó en julio
en la bella localidad austriaca de Kössen. Así, llegaron
desde Lanús los desconocidos Gustavo Siviero y Ariel
Ibagaza para suplir las marchas de Iván Campo y Juan
Carlos Valerón. El primero recaló en el Real Madrid mientras
que el segundo fue traspasado junto a Óscar Mena al Atlético en
una operación que incluyó la cesión de Paunovic, teórico recambio
de Santi Ezquerro.
Para cubrir la baja del carril diestro, el club se hizo con los servicios del hispano camerunés Lauren, quién había despuntado en el curso anterior en las filas de un Levante recién descendido a Segunda B.
En el lateral izquierdo, la secretaria técnica confió en el
veterano Miquel Soler para suplir a Enrique Romero,
vendido al Deportivo. Además, el club contrató a Fernando
Niño, un joven central con proyección para hacer olvidar a un Iván
Rocha que regresó al Manzanares.
Y para la línea de ataque, parte del dinero ingreso por la venta de Gabi
Amato al Glasgow Rangers se empleó en la compra
del madridista Dani García Lara. Además, también
llegaron Rufete (Toledo) y un joven Diego Tristán procedente
del filial del Real Betis. El fichaje del último se convirtió
en un auténtico culebrón debido a las reticencias del por entonces presidente
bético, Manuel Ruiz de Lopera.
Todo ello para afrontar cuatro
competiciones -Liga, Copa del Rey, Supercopa de España y el debut
en Europa disputando la última edición de la Recopa- en
la temporada de la despedida del Luis Sitjar. Además, al stage centroeuropeo
también acudieron jugadores del filial como Álvaro Cámara y el
brasileño Douglas sin olvidar al repescado Pablo Lago.
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| El mallorquinista Carlos Roa fue clave en los penaltis ante Inglaterra para dar el pase a Argentina a los cuartos de final de la Copa del Mundo celebrada en Francia |
Aquel ejercicio, los rojillos se estrenaron empatando ante el Duisburgo alemán (1-1). Luego derrotaron al Wacker Burghausen (0-2) antes de medirse al histórico Eintracht de Frankfurt en la propia localidad austriaca. Cabe recordar que los conocidos como 'Die Adler' ('Águilas') fueron subcampeones de la Copa de Europa en 1960 tras caer en la final más goleadora de la historia ante el Real Madrid (7-3). Veinte años después, los que también viste de rojo y negro se desquitaron alzando frente al Borussia Monchengladbach la UEFA Cup.
En el complejo deportivo de Kössen, el martes 28 de julio de 1998, los nuestros pudieron cobrar ventaja a la salida de un córner antes de que Roa impidiera, en el minuto 41, el tanto de Westerthaler.
A falta de once para el final, el colegiado sancionó como penalti una mano dentro del área del inicialmente suplente Flick. El catalán Dani no perdonó el lanzamiento. Sin embargo, la alegría duró poco. Y es que cuatro minutos más tarde, el chino Yang estableció el empate a uno definitivo aprovechando una asistencia del infractor de la pena máxima. Por cierto, 1.200 personas asistieron al partido, el penúltimo de nuestro rival antes de empezar su campeonato liguero, que acabó tres minutos antes de lo previsto debido a la falta de luz artificial.
FICHA TÉCNICA:
EINTRACHT FRANKFURT (1): Nikolov, Houbtchev, Kutschera, Uwe Schneider (Bindewald, min. 46), Brinkmann, Zampach, Ralf Weber, Schur, Sobotzik (Thomas Flick, min. 46), Bernd Schneider y Westerthaler (Yang, min. 46)
RCD MALLORCA (1): César Gálvez (Roa), Olaizola, Marcelino, Siviero, Miquel Soler (Carreras), Lauren (Rufete), Engonga (Chichi Soler), Stankovic, Ibagaza (Paunovic), Dani y Diego Tristán (Moya)
COLEGIADO: Walter Bemhard
GOLES: 0-1 Dani (min. 79); Yang (min. 83)
Para los nostálgicos, señalar que
el Eintracht participó en el Ciutat de Palma de
1973. Tras dejar en la cuneta en semifinales al RCD Español
(1-3), los teutones fueron superados en la final por la selección
olímpica de Hungría (bautizada en el torneo como Budapest XI) por la
mínima. En otro sentido, recalcar que en enero de 2012, el Mallorca B se
enfrentó en la Ciutat Esportiva Antonio Asensio al
históricamente segundo equipo de la ciudad, el FSV Frankfurt. Aquella
tarde, un solitario tanto de Salvà bastó para derrotar a los
alemanes, por entonces en Bundesliga 2.


