La directiva encabezada por Miquel Contestí tuvo que emplearse a fondo durante el verano de 1985 para confeccionar un plantel de garantías. Debido al gran número de bajas, el club se vio obligado a realizar un alto número de contrataciones: Magdaleno (Sevilla), Bernal (Racing), Mantilla (Real Betis), Luis García (UD Salamanca) y mi futuro entrenador en el filial mallorquinista Tomás Gibert (Poblense) sin olvidar al internacional finlandés Lipponen, autor meses atrás de un gol a la selección española. Además, también llegaron Puskas y el marroquí Hassan Fadil tras convencer en unos partidos amistosos con el filial, como el disputado ante el Murense (6-1) en el Sitjar. El catalán Benito Joanet fue el técnico escogido para liderar un proyecto cuyo objetivo era el regreso a la máxima categoría.
El miércoles 17 de julio, los de rojo y negro tenían programada la presentación en el Luis Sitjar. Sin embargo, y debido a los pocos espectadores que acudieron a la cita, el club decidió retrasarla hasta el día siguiente. Eso sí, los 200 aficionados allí presentes no nos fuimos del todo decepcionados a nuestras respectivas casas ya que presenciamos el primer entrenamiento del nuevo curso.
Veinticuatro horas más tarde, y con una grada que presentaba un mejor aspecto, se llevó a cabo la puesta en escena que el primer equipo compartió con el filial... y ya con el patrocinio del Consell de Mallorca en las zamarras.
En agosto, el club disputó por quinto verano consecutivo el Ciutat de Palma. El jueves 8, los bermellones se midieron en semifinales al vigente campeón liguero FC Barcelona en un Luis Sitjar que rozó el lleno. Para los curiosos, comentar que los precios eran 2.200 de las antiguas pesetas la entrada
más cara, y 1.000 la más barata. Además, había abonos entre 3.000 y 6.000 pesetas para presenciar todos el partido del torneo.
Antes del pitido inicial, se guardó un minuto de silencio por
los familiares del ex entrenador del RCD Mallorca,
Manolo Vilanova, fallecidos en trágico accidente. En el palco, destacar las presencias de los presidentes Miquel Contestí y Josep Lluís Núñez, quienes pudieron llegar a tiempo
de la reunión de la Liga Profesional en Madrid.
Otras personalidades presentes fueron el nuevo ministro de Administración Territorial, el mallorquín Félix Pons. Pero quizá el espectador
que llamó más la atención fue Pedro Ruiz,
quien vio el partido en la grada acompañado de
la actriz María José Cantudo y del actor Xesc
Forteza, quien se había hecho muy popular a nivel estatal con su
frase de “fatal, fatal” en el programa de TVE 'Como Pedro por su casa'.
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Disco regalado por la delegación del GREMIO a mi abuelo en 1985 |
En el once inicial de los culés, destacar las presencias de tres futuros barralets (Fradera, el venidero entrenador Víctor Muñoz y su segundo Ángel 'Pichi' Alonso) además de un Julio Alberto que décadas más tarde se convirtió en el director deportivo del Atlético Baleares.
Justo antes de alcanzar el primer cuarto, los blaugranas plasmaron su superioridad con el, a la postre, único tanto el encuentro. Una diana anotada, a la limón, por Calderé y Pep Bonet tras un rechazo del meta Mallo. Antes del descanso, Schuster en un libre directo y Julio Alberto pusieron a prueba al portero local. Entre ambas oportunidades, Lipponen remató fuera con la testa un servicio de Chano en la única aproximación de los baleares durante el primer acto. Por otra parte, 'Pichi' Alonso tuvo que ser reemplazado al sufrir una lesión en uno de sus tobillos.
Pasada la hora de juego, el colegiado mallorquín Riera Morro obvió una clara pena máxima cometida por el guardameta gallego de los anfitriones sobre Carrasco. Antes y después, Schuster volvió perdonar lo imperdonable, como más tarde también hizo 'El Lobo'. No importó, puesto que los locales apenas inquietaron el arco defendido por Urruti. Como curiosidad, comentar que al alemán no le gustó ser sustituido, tal y como expresó con sus gestos.
"A los azuigrana los he visto con una fuerza y una forma física impropia de principio de temporada. Parecía que sus jugadores tuvieran alas y era bastante difícil poder sujetarles", argumentó Joanet tras el choque.
FICHA TÉCNICA:
RCD MALLORCA (0): Mallo, Chano, Mantilla, Luis García, Amer, Bernal, Pep Bonet, Orejuela, Hassan, Higuera (Magdaleno, min. 63) y Liponnen
FC BARCELONA (1): Urruti, Gerardo, Fradera, Alexanco, Julio Alberto, Víctor, Schuster (Rojo, min. 73), Calderé, Pichi Alonso (Carrasco, min. 36), Archibald y Marcos
COLEGIADO: Riera Morro (colegio balear)
GOL: 0-1 Calderé (min. 14)
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(Mis) llaveros del Gremio, obsequio de los brasileños |
Al día siguiente, el viernes 8, tuvo lugar la segunda semifinal entre el Sporting de Gijón y el Gremio de Porto Alegre brasileño. En el minuto 14, el gran Renato Gaúcho armó un pase que remató de forma espectacular un Caio Junior que cuatro después se apuntó también el segundo aprovechando un grosero error del futuro barralet Mino. Precisamente, el zaguero se desquitó al filo de la media hora, cuando firmó el primer tanto de los asturianos con un disparo desde fuera del área. Y antes del intermedio, un testarazo de Jaime tras un pase de Cundi estableció el definitivo empate a dos. Así pues, el pase a la final tuvo que decidirse en los penaltis.
En la tanda, Joaquín y Osvaldo erraron los suyos. Entonces, llegó una muerte súbita que, después del fallo de Cundi y el posterior acierto de Ademir, dio la clasificación a los sudamericanos ante la atenta mirada de los azulgranas, presentes en la grada.
El sábado 9, el Luis Sitjar acogió un programa doble. Para empezar, la Final de Consolación entre RCD Mallorca y Sporting de Gijón. En el minuto 41, Eloy batió a Pascual culminando una asistencia de Zurdi. Dos después, Cundi cometió un claro penalti sobre Liponnen. El finlandés adquirió la responsabilidad de ejecutar un lanzamiento que rechazó Ablanedo y que posteriormente aprovechó el ex delantero del Turun Palloseura para empatar.
En la segunda mitad, los palos repelieron sendos disparos de Espinosa y Liponnen. Tras una prórroga sin goles, la tercera plaza se resolvió desde los once metros. Allí, los fallos de Hassan y Orejuela dejaron como anécdota el detenido por Pascual a Giménez.
Después tuvo lugar una final que dirigió un
Guruceta Muro que
no arbitraba al FC Barcelona desde el 7 de junio de 1970 tras el veto impuesto por los catalanes en una época en la que los clubes tenían potestad para rehusar a los colegiados.
Todo empezó cuando el murciano señaló un escandaloso penalti contra los blaugranas en un duelo copero celebrado en el Camp Nou ante el Real Madrid. Una decisión que provocó lanzamientos de almohadillas, amagos de retiradas y la expulsión del capitán local Eladio quien, tras convertir Amancio la pena máxima, le dijo al colegiado: "Eres un madridista, no tienes vergüenza".
Más tarde, y tras no sancionar un claro penalti sobre Rifé, algunos aficionados invadieron el campo, obligando al trencilla a suspender el envite en el minuto 85.
En Palma, quince años después de aquel célebre envite, los brasileños acabaron alzando los brazos gracias a una solitaria diana conseguida por Vira tras una gran combinación entre Valdo y Raúl aprovechando la pasividad de la zaga catalana. Era el minuto 21. Previamente, Urruti había salvado a los suyos en remates de Ademir y Ronaldo.
Tras el descanso, el poste escupió un tiro de Marcos. Luego, Guruceta se tragó un clarísimo penalti sobre un Schuster que, además, se ganó una amarilla por sus reiteradas protestas. En el minuto 73, el larguero frustró un testarazo de Fradera en la última ocasión clara de los de Venables, quienes reclamaron otra pena máxima sobre el centrocampista alemán. "Lo tengo clarísimo. Las dos veces se tiró. Pensó que picaría, pero yo no lo hice", aseguró el colegiado tras el encuentro.
Por su parte, Schuster explicó que "me mostró la tarjeta porque le pregunté que es lo que tiene contra nosotros, pero no tuvo c..... de expulsarme".
Para los curiosos, recordar que la última actuación del trencilla tuvo lugar el 21 de febrero de 1987 en Sarrià, con un RCD Español-RCD Mallorca (3-1). Cuatro días después, falleció en un accidente de circulación cuando se desplazaba a dirigir un partido de Copa entre Osasuna y Real Madrid.