
(Escrito el lunes 8 de abril, tras llegar el domingo por la noche muy tarde de Sevilla) | No pudo ser. Nuestro 'Mallorqueta' se quedó el pasado sábado a las puertas de alzar su 'segona' Copa del Rey tras perder en los penaltis ante el Athletic Club en el Estadio de La Cartuja. Una auténtica lástima, sobre todo por el esfuerzo que hicieron los más de 20.000 desplazados hasta Sevilla por tierra, mar y aire, a pesar de la escasa colaboración del club y de unas instituciones a las que la final les ha quedado grandes. Los primeros tardaron dos semanas en anunciar el plan de viaje, consistiendo que hubiera aficionados que pagasen cantidades desorbitadas para viajar en avión. Los segundos, por su parte, han demostrado su inexperiencia, más allá de una carta de la presidenta Prohens al ministro Óscar Puente que rozó el ridículo. Aunque bueno, la recepción llevada a cabo este lunes, 48 horas después de la final, también ha sido digna de Berlanga. Hoy los jugadores no tenían que pasar por ese acto de postureo. Hoy, deberían haber disfrutado de una tarde con sus familias después de tantos días de tensión.
Mi viaje a mi cuarta final de la Copa del Rey del RCD Mallorca, la primera como periodista, empezó el viernes 5 de abril. A las 18.00 horas, estábamos citados en el bar del Poliesportiu de Son Moix para recibir la pulsera identificativa que nos acompañaría durante nuestro camino. En ese momento, empezó nuestra pesadilla, puesto que nadie respetaba las colas y se formó el primer caos.
Una vez organizados los autobuses, nos dirigimos hacia el Port de Palma escoltados por la Policía Local. La odisea empezó con la subida de
los pasajeros al barco de la naviera italiana GVN. Entonces, y
para sorpresa de los allí presentes, fuimos informados de que no había butacas
para todos, a pesar de haber pagado los demandados 165 euros. Eran
aproximadamente las 20.30 horas.
Aprovechando la desesperación de
los presentes, la naviera empezó a vender camarotes por 75 o 68 euros,
cuando, en teoría, llevaba días teniéndolos todos completos.
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Un servidor y madre en el Port de Palma antes de partir rumbo a nuestra cuarta final de la Copa del Rey |
A pesar de los esfuerzos de los
organizadores Moviment Mallorquinista y Veloviajes, primeras víctimas del
engaño, fue imposible conseguir una solución satisfactoria para todos los
afectados. Algunas personas mayores y mi madre Marilén, que llevaba una muleta,
pudieron ser recolocados en camarotes, el viernes misteriosamente, sin estar
ocupados. Mientras, otros tiraron de cartera para no quedarse tirados durmiendo
en el suelo.
En un momento dado, los camareros
intentaron echar a los aficionados que estaban en el bar sin consumir. "¿Dónde
coño quieres que nos metamos?", gritó uno de los que siempre animan antes
de que, de manera espontánea, las decenas de personas plantaran cara a los
empleados. "¡No, no, nos moverán!", empezó a gritar una afición se
sintió humillada y maltratada.
El camino, que tenía que ser una
fiesta, se convirtió en una pesadilla. De hecho, la gente estaba tan
cansada que apenas podía gritar o animar durante el trayecto de más de ocho
horas que separan Denia y el Estadio de La Cartuja.
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| En la Fan Zone |
La tarde para la afición
mallorquinista arrancó en la Fan Zone habilitada cerca del Estadio
de La Cartuja. Allí, los seguidores disfrutaron de diferentes actuaciones, como
las de Marc Seguí o Jaume Colombás, mientras Dimonió hacía
de las suyas.
A las 20.00 horas, la
"fiesta" se trasladó al interior del recinto sevillano. Para amenizar
la espera, los presentes logramos sobrevivir a un volumen exageradamente alto
mientras los "deejays" Dj Romey y Luc Loren se dedicaban a
poner, una detrás de la otra y apenas sin mezclar, clásicos, la mayoría de pop,
en versión electrónica. Así, sonaron remezclas de The Police, Bon Jovi
o Jarabe de Palo, sin olvidar el clásico "Chiquetere" del
valenciano Rafa Villalba. Después, ha sido el turno de Francisco Javier
Labandón Pérez, más conocido como "El Arrebato" y Omar Montes.
Menudo cartel.
En el palco de autoridades,
destacar la presencia del rey Felipe VI, además de la presidenta del
Govern de les Illes Balears, Marga Prohens; el presidente del Consell de
Mallorca, Llorenç Galmés y el alcalde de Palma, Jaime Martínez.
Tampoco se perdieron la cita, rostros conocidos como Rafael Nadal, Carles
Moyà y el cineasta Marcos Cabotá. En cambio, no estaban ni Julià Mir
ni Joan Forteza. Las dos leyendas
barralets vieron el encuentro por la televisión (fue retransmitido por
IB3, Movistar Plus y La 1 de TVE) al no ser invitados por el RCD Mallorca.
Vergonzoso.
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| Mi acreditación y mi panorámica |
Otro momento esperpéntico llegó
después de que el mítico Iribar, uno de los mejores porteros de la historia del
fútbol, dirigió a unas palabras a los aficionados desplazados que, dicho sea de
paso, ocuparon, además del fondo que en un principio tenía que ser para los
nuestros, las dos gradas laterales. También se vieron seguidores vascos entre
los mallorquinistas, prueba irrefutable de que hubo socios mallorquinistas que
hicieron negocio con su carnet. Por nuestro lado, el representante fue mi
querido Jaume Colombás, un ‘crack’ en lo suyo, pero que, en mi opinión, no era
la persona adecuada. Sobre todo, si tenemos en cuenta que en el estadio estaban
Miquel Àngel Nadal, Pep Lluís Martí, ‘Chichi’ Soler, Lauren Bisan, Javier
Olaizola y Gregorio Manzano.
Para los curiosos, comentar que
compartí pupitre con los compañeros de OK Diario y Relevo, no muy lejos de
donde estaba el equipo de Movistar: Carlos Martínez, Mateu Lahoz, Álvaro Benito
y Julio Maldonado ‘Maldini’, con el que tuve la oportunidad de fotografiarme al
final del encuentro. Por otra parte, me clavaron 14 euros por un bocadillo y una Coca-Cola.
MI CRÓNICA DEL CHOQUE DESDE LA
CARTUJA
Después de unos primeros compases
de tanteo,
Greif ha impedido, con una gran estirada, que su
excompañero Ruiz de Galarreta inaugurara el marcador con un latigazo
desde fuera del área. A renglón seguido,
Muriqi ha puesto a prueba al
joven
Julen Agirrezabala antes de que
Dani Rodríguez hiciera estallar
el
Fondo Norte (y la Plaça de la Reina de Palma, donde hay habilitada una pantalla gigante) con la primera diana de la noche. El gallego ha aprovechado un
rechazo tras otra parada del imberbe meta vasco para adelantar a los nuestros,
hoy vestidos completamente de turquesa, con un chut marca de la casa.
A la media hora, Greif ha
vuelto a aparecer para atajar con seguridad un tiro de Guruzeta desde
dentro del área. Nueve más tarde, el colegiado andaluz Munuera Montero ha
invalidado un tanto a Nico Williams por fuera de juego y todavía en
la primera mitad, el arquero de los vascos ha desviado con la yema de los dedos
un prometedor servicio de Darder, este sábado titular en detrimento
de Antonio Sánchez.
En el descuento del primer
acto,
Nico Williams ha perdonado una inmejorable ocasión después de
un pase por dentro de
Yuri, en una acción similar a la del gol
anulado. Luego, un tiro de
De Marcos se ha marchado fuera.
Tras el paso por los
vestuarios, Larin ha tenido en sus botas el 0-2 a los quince
segundos. A continuación, un obús de Ruiz de Galarreta que se ha ido
desviado se ha convertido en el preludio del tanto del empate, obra de Sancet tras
una soberbia asistencia con el exterior del pequeño de los Williams.
Con los isleños visiblemente
tocados por el gol encajando, y con la numerosa afición bilbaína apretando
desde la grada, Nico Williams se ha disfrazado de Garrincha para
dejar atrás a dos zagueros mallorquinistas y servir un 'pase de la muerte' que,
por fortuna para los de turquesa, no ha encontrado a ningún rematador.
Posteriormente, Aguirre ha
movido ficha, dando entrada a Morlanes y Antonio Sánchez por Larin y
Darder. En uno de sus primeros contactos con el esférico, el recién entrado
centrocampista mallorquín ha disparado a las nubes con todo a su favor.
A falta de poco más de quince
minutos para llegar a los noventa, Radonjic ha reemplazado a un
lastimado Dani Rodríguez. Poco más ha pasado, salvo un chut de Yuri que Greif ha
repelido como ha podido, durante el tiempo reglamentario de una final, la
tercera de las cuatro coperas disputadas por el RCD Mallorca, que se ha tenido
que decidir en la prórroga.
Durante el breve
intermedio, Aguirre ha refrescado a los suyos con el regreso de Maffeo por Valjent.
Por su parte, el exfutbolista bermellón y entrenador de 'Los
Leones', Ernesto Valverde, ha apostado por Berenguer, Raúl García y
un Muniain que casi ha estado de sorprender a Greif en un libre
directo.
En el segundo periodo de la
prórroga, un lesionado Lato ha dejado su sitio al belga Van der
Heyden, en un último cambio que ha dejado a Abdón sin jugar la que tenía que
ser su final. Segundos más tarde, Maffeo ha impedido que Nico
Williams empujara a la red un pase desde la banda. Luego, Agirrezabala se
ha lucido para despejar un testarazo de Muriqi que muchos vieron
dentro en la última ocasión clara para evitar la mal llamada lotería de los
penaltis.
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Ese mismo día, la presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, regaló una camiseta del club al Papa Francisco durante su visita al Vaticano |
FICHA TÉCNICA
ATHLETIC CLUB 1 (4):
Agirrezabala, De Marcos, Vivian, Paredes, Yuri (Lekue, min. 105 + 1), Ruiz de
Galarreta (Unai Gómez, min. 79), Beñat Prados (Vesga, min. 46), Iñaki Williams
(Berenguer, min. 91), Sancet (Muniain, min. 91), Nico Williams y Guruzeta (Raúl
García, min. 91)
RCD MALLORCA 1 (2): Greif, Gio
González, Valjent (Maffeo, min. 91), Raíllo, Copete (Nastasic, min. 105 + 2),
Lato (Van der Heyden, min. 110), Samú Costa, Darder (Antonio Sánchez, min. 61),
Dani Rodríguez (Radonjic, min. 72), Larin (Morlanes, min. 61) y Muriqi
COLEGIADO: Munuera Montero
(comité andaluz)
GOLES: 0-1 Dani Rodriguez (min.
20); 1-1 Sancet (min. 49)
TANDA DE PENALTIS:
- Muriqi ha adelantado al
Mallorca con una pasmosa tranquilidad (0-1)
- Raúl García ha
empatado la tanda (1-1)
- Agirrezalaba ha
detenido el disparo de Morlanes (1-1)
- Muniain ha
transformado el suyo con calidad (2-1)
- Radonjic ha chutado a
las nubes (2-1)
- Vesga también ha
anotado el suyo (3-1)
- Antonio Sánchez ha
recortado distancias (3-2)
- Berenguer ha dado el
título, 40 años después, a los vascos (4-2)
EL TRISTE VIAJE DE VUELTA
El camino de vuelta no fue mejor
que el de ida. Primero, porque sufrí para encontrar mi autobús. Supongo que, al
no estar con mis aficionados, me desorienté. La falta de luz tampoco ayudó.
Pasadas las 02.00 horas, el convoy se puso en marcha. Lo que todavía, por entonces, no
sabíamos los pasajeros de la
naviera italiana GNV es que estaríamos más de tres
horas tirados en el puerto de Valencia esperando a embarcar.
"Menos mal
que ha venido la Policía a traernos botellas de agua porque había gente muy
agobiada. Creo que eso ha sido lo mejor de este viaje", apuntaba una de
las
jóvenes cuñadas de Antonio Sánchez, quienes estaban sentadas detrás de mí en
el autobús y me amenizaron, junto a su
padre Berro, el trayecto con sus
ocurrencias.
Los agentes, que estuvieron muy
cordiales con los presentes, agradecieron a los presentes en más de una ocasión
la paciencia y el buen comportamiento de una afición que llevaba, tras ser
humillada en un barco que no olvidarán jamás, casi dos días sin poder dormir...
al menos, en condiciones humanas. "Sois un ejemplo. Hemos tenido suerte de
que no tengáis aficionados radicales, porque se podría haber liado muy gorda",
me reconoció un policía con el que hablé para uno de los artículos que realicé
para mallorcadiario.com
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| Tras el encuentro, con Julio Maldonado 'Maldini'. |
Finalmente, el barco de la
naviera GNV partió a las 13.27 horas, casi cuatro horas después de lo previsto.
Así, el gran grueso de la expedición llegó alrededor de las 21.00 horas a Son
Moix, donde tenían aparcados sus coches particulares en el aparcamiento. A
esa hora, los jugadores, cuerpo técnico y directivos llevaban ya más de siete
horas en la isla, a la que han regresado mientras zarpaba "el barco del
infierno", según apuntaba un chico en alusión a "L'Infern"
del que tanto presume la entidad. Poco más de veinte aficionados, fueron a
recibirlos a Son Sant Joan. Lejos queda la época de Cúper, Asensio y Beltrán, cuando
tras perder en Mestalla y Birmingham se tuvo que habilitar una terminar por la
presencia masiva de hinchas.
Antes, durante el trayecto, se volvieron
a vivir momentos de tensión, sobre todo después del trato recibido por un menor
de 16 años. El joven, acompañado por su padre, precisó de atención. Tras ser
examinado por un médico que ni hablaba ni entendía el español, la naviera pidió
a su progenitor 75 euros a cambio de un camarote, uno de aquellos que
estaban agotados y que, este fin de semana bajo previo pago, estaban
misteriosamente libres.
Los baños también volvieron a
ser protagonistas. Y no solo por estar inundados como en la ida, sino por
directamente cerrarlos debido a sus malas condiciones.
Al llegar, algunos pocos confiaban
en ser recibidos por algún representante del club, tal y como hicieron los presidentes Miquel Contestí y Bartolomé Beltrán tras perder las finales de Madrid y Valencia en 1991 y 1998, respectivamente. Sin embargo, allí había
solo unos pocos compañeros periodistas.
"Lo mejor del Mallorca es su
afición. Me siento decepcionado, porque todavía recuerdo el
"subidón" de cuando vimos a Beltrán en 1998", zanjaba un veterano
penyista en el que fue un triste regreso de los que serán siempre “Los
héroes de Sevilla".