Después de superar con solvencia a los riojanos gracias a las dianas de Higuera, por partida doble, Magdaleno y Orejuela, los isleños sumaron un positivo de la época en Vigo merced a un gol de Hassan que neutralizó el previamente firmado por Julio Prieto. Luego, llegó una importante victoria frente al Real Betis (3-1) cimentada con un doblete del 'Paquete' desde los once metros. Orejuela marcó el otro tanto balear.
Una semana después, tocó visitar el Camp Nou para lidiar con un FC Barcelona dirigido por Luis Aragonés que, a pesar de estar ya en la octava jornada, todavía no había celebrado ningún triunfo ante una afición que no llenó el recinto. Los nuestros, que en esos años lucían la primera equipación en Can Barça, fueron muy superiores a los catalanes, que no pudieron contar con 'Tarzán' Migueli, durante la primera mitad.
En el minuto 23, Zubizarreta se lució ante un remate de Nadal tras un pase de Chano y en el 30, Orejuela malgastó un mano a mano ante el meta vasco. Luego, Álvaro enmudeció todavía más al coliseo con una vaselina que no entró de milagro. Justo después, Lineker aprovechó una combinación de Schuster y Urbano para romper el empate inicial en clara posición de fuera de juego.
Cuando el electrónico marcaba los 76 minutos de juego, Higuera perdonó una clara oportunidad solo ante el guardameta de la selección nacional que en el caso de haber convertido, probablemente, hubiera sellado el primer triunfo liguero mallorquinista en el Camp Nou. Entonces, y mientras Trobbiani amenazaba a la contra, aparecieron los primeros pañuelos blancos dirigidos hacia el palco que ocupaba la directiva encabezada por Josep Lluís Núñez.
Por su parte, Luis Aragonés reconoció que "hay que sentirse satisfecho con el resultado porque ellos han tenido varias ocasiones claras de gol, sobre todo en la primera parte". "Ellos han jugado perfectamente al contraataque y cerrándose .muy bien atrás. En resumen, creo que han sido mejores porque desde luego, ha podido ser mucho peor", sentenció 'El Sabio de Hortaleza'.
Mientras, en el palco, el presidente azulgrana no quiso saber nada de su colega Contestí, que intentaba consolarle. Es más, cuando el máximo mandatario mallorquinista explicaba a una emisora que el segundo gol local había sido conseguido en fuera de juego, el directivo Josep Casals que pasaba por allí le increpó. En este momento, se organizó un tumulto de considerables proporciones, atajado por Joan Gaspart que acudió rápidamente al lugar a poner paz.
"Yo sólo decía que el segundo gol del Barcelona era un 'offside' como una casa y lo dije porque es mi opinión. Entonces, ese señor viene aquí y me amenaza. Y yo no consiento que me amenacen. ¡Si están nerviosos..., pues que tomen tila", apuntó Contestí tras el incidente.

