El martes 19 de mayo de 1981, dos días después de cantar el alirón en el Luis Sitjar ante el Algeciras (1-0), el RCD Mallorca de Antonio Oviedo se desplazó hasta Cala Millor para inaugurar el nuevo recinto en un amistoso que suscitó mucho interés. No en vano, el rival del flamante nuevo equipo de Segunda era el bicampeón de Europa, el Nottingham Forest. En la imagen de abajo, los británicos posando para la prensa antes del pitido inicial.
Los ingleses -que aquella temporada perdieron la Copa Intercontinental y la Supercopa de Europa ante Nacional de Montevideo y Valencia, respectivamente- llegaron a la isla encabezados por el inolvidable tándem formado por Brian Clough (D.E.P) y Peter Taylor (D.E.P). Para ambos, nuestra isla era ya bien conocida pues veraneaban en ella. En 1972, el dúo estaba al frente del Derby County. Tras la disputa de su último partido, los del condado de Derbyshire necesitaban que Liverpool y Leeds United no ganaran sus respectivos envites para proclamarse campeones de la Liga inglesa (ahora Premier League). Debido a las pocas opciones, Clough se marchó de vacaciones con su familia a las británicas Islas Sorlingas a la vez que envió a Taylor y a todo el plantel a celebrar la exitosa temporada en... Cala Millor. Por cierto, la fiesta debió ser increíble puesto que sus rivales tropezaron.
Nacido en 1935 en Middlesbrough, Brian Clough llegó a Nottingham tras una experiencia de tan sólo 44 días al frente del Leeds United. Tal y como refleja perfectamente la película 'The Damned United' (2009), el fuerte carácter y las rencillas del pasado impidieron su continuidad en uno de los por entonces, equipos más punteros del continente. En enero de 1975, y evidentemente con la competición iniciada, aceptó la oferta de los de The City Ground, entonces en Segunda. Taylor, que entrenaba al Brighton, se unió al proyecto al término de esa campaña. En la siguiente, lograron el ansiado ascenso en un play off de infarto tras quedar sextos en la tabla.
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| Un servidor tenía un añito |
Cabe destacar que antes de disputar las dos finales de Copa de Europa, Clough envió durante una semana a su equipo a Magaluf. Años después, el capitán John McGovern afirmó en una entrevista que en su estancia "estuvimos todos los días de fiesta". Sea como fuere, la estrategia surgió efecto... y desde entonces, los turistas británicos amantes del fútbol no dejan de venir a nuestra isla.
Regresando a 1981 -y según relata el ejemplar de 'Última Hora' que un servidor guarda celosamente- al aterrizar en Palma, Peter Taylor explicó que “son doce años de venir un par de meses, anualmente, a Cala Millor, y en parte me siento responsable de la construcción de este campo de futbol ya que será de gran utilidad a nuestro equipo”. Destacar que entre la expedición no estaban sus dos principales reclamos: el portero Peter Shilton y el delantero (y héroe local) Trevor Francis.
Como era de esperar, el Nottingham nos dio un baño plasmado en el resultado (0-5). Eso sí, y debido la escasa resistencia ofrecida, el presidente Miquel Contestí -que en los instantes previos realizó el saque de honor- estuvo a punto de convocar una reunión extraordinaria para cesar al técnico Antonio Oviedo.
Sin embargo, el encuentro no empezó mal para los rojillos. Y es que en el minuto 8, Lizoaín estrelló el esférico al larguero. Un mero espejismo pues los nuestros fueron incapaces de generar peligro sobre el arco defendido por el gigante Smelt. Cinco más tarde, Ward conectó un gran zurdazo tras un centro de Mills para abrir el marcador. Antes de llegar a la media hora, Smith se apuntó el segundo con un disparo casi ángulo que se coló entre Gabaldón y el palo.
Tras el descanso, el calor y los numerosos cambios acabaron pasando factura al RCD Mallorca. En el minuto 72, Wallace aprovechó varios rechazos a la salida de un córner para anotar el tercero mientras en el 81, Gray transformó un claro penalti que Reus estuvo cerca de desviar. Finalmente, Ward completó la goleada con un remate de cabeza que no encontró oposición.
Sin embargo, el encuentro no empezó mal para los rojillos. Y es que en el minuto 8, Lizoaín estrelló el esférico al larguero. Un mero espejismo pues los nuestros fueron incapaces de generar peligro sobre el arco defendido por el gigante Smelt. Cinco más tarde, Ward conectó un gran zurdazo tras un centro de Mills para abrir el marcador. Antes de llegar a la media hora, Smith se apuntó el segundo con un disparo casi ángulo que se coló entre Gabaldón y el palo.
Tras el descanso, el calor y los numerosos cambios acabaron pasando factura al RCD Mallorca. En el minuto 72, Wallace aprovechó varios rechazos a la salida de un córner para anotar el tercero mientras en el 81, Gray transformó un claro penalti que Reus estuvo cerca de desviar. Finalmente, Ward completó la goleada con un remate de cabeza que no encontró oposición.
FICHA TÉCNICA:
RCD MALLORCA (0): Gabaldón (Reus, min. 46), Sahuquillo (Bonnín, min. 46), Chea, Gallardo (Doro, min. 46), Calero (Vidal, min. 30), Iriarte, Lizoain (Catalá, min. 55), Javi Alonso, Salvuri (Rosselló, min. 62), Jaume Bauzà y Sancayetano (Andreu Mir, min. 46)
NOTTINGHAM FOREST (5): Lee Smelt, Bryn Gunn, Frank Gray, John McGovern, Chris Fairclough, Smith (Thrower, min. 72), Gary Mills, Ian Wallace, Peter Ward, Steve Hodge y Colin Walsh.
COLEGIADO: Pascual Segura (España)
GOLES: 0-1 Ward (min. 13); 0-2 Smith (min. 26); 0-3 Wallace (min. 72); 0-4 Gray (min. 81); 0-5 Ward (min. 86)
COLEGIADO: Pascual Segura (España)
GOLES: 0-1 Ward (min. 13); 0-2 Smith (min. 26); 0-3 Wallace (min. 72); 0-4 Gray (min. 81); 0-5 Ward (min. 86)
Nueve años después de este inolvidable y curioso amistoso, el 4 de octubre de 1990, Peter Taylor falleció de manera repentina a los 62 años de edad cuando se encontraba de vacaciones en nuestra isla, concretamente en la Costa de los Pinos.
Por su parte, Brian Clough -al que muchos se empeñan en comparar con José Mourinho- murió el 20 de septiembre de 2004 debido a un cáncer de estómago. Entre sus innumerables tributos, destacan una tribuna -la Brian Clough Stand- en The City Ground (estadio del Forest) y las tres estatuas erigidas en su honor: una en su Middlesbrough natal, otra en The Old Market Square de Nottingham y una tercera cimentada, junto a su inseparable Peter Taylor, en los exteriores del estadio del Derby County. Además, en 2005 la carretera que une Derby y Nottingham -dos ciudades con gran rivalidad futbolística- pasó a llamarse Brian Clough Way. Y es cuatro décadas después, su huella permanece imborrable.


