
La cuarta experiencia barralet en la máxima categoría fue tan efímera como convulsa. Todo empezó en la quinta jornada con el cierre de Luis Sitjar debido a los hechos acontecidos tras el partido ante el Sevilla y el arbitraje de Franco Martínez. Poco más tarde, llegó la destitución del técnico, Koldo Aguirre, después de empatar en Inca un amistoso frente al Constància. Con la llegada al banquillo del francés Marcel Domingo, pareció volver la calma. Los resultados empezaron a cambiar y el equipo cada vez se mostraba más consistente. Hasta que después de una goleada en Palma ante Osasuna (3-0), unas pruebas rutinarias detectaron un problema cardíaco en Izquierdo. El defensa, que sonaba con fuerza para acudir a la selección nacional de Miguel Muñoz, tuvo que ausentarse durante el resto de la temporada. Por si fuera poco, semanas después, el muro de contención que separaba la grada y el terreno de juego cedió en un encuentro clave celebrado en casa frente al Valladolid (1-1). Un suceso que fue, de nuevo, sancionado con el cierre de nuestro estadio por un partido. En la otra ocasión, cumplimos la sanción en Eivissa, en un choque de Copa del Rey ante el Badia de Cala Millor. Sin embargo, en esta el destierro nos llevó hasta Barcelona... tras perder el domingo anterior en el Bernabéu (2-0).

El domingo 1 de abril de 1984, el Mini Estadi fue invadido por miles de seguidores bermellones, la mayoría desplazados en barco para asistir a un encuentro- correspondiente a la jornada 30- que era una auténtica final para ambos conjuntos. Por nuestra parte, estaba en juego ni más ni menos que la permanencia mientras que nuestro adversario, el Real Betis, luchaba para disputar el siguiente curso la Copa de la UEFA. Señalar que los sevillanos también estuvieron acompañados por una nutrida representación de aficionados. Todo ello en un envite que a pesar de las distancias en la tabla y de los objetivos, evocaba en la memoria colectiva del mallorquinismo el debut en Primera División. Y es que podíamos perder la categoría frente al rival ante el que nos estrenamos en la élite 24 años antes.
En el cuadro verdiblanco, destacar la presencia del veterano meta Esnaola -autor del penalti decisivo en la tanda de la célebre final de Copa ante el Athletic Club-, el argentino Gabriel Humberto Calderón y dos de los puntales de 'La Furia Española' que meses más tarde fueron subcampeones de la Eurocopa en Francia: Rincón y Gordillo. También estaba Mantilla, un cántabro que en verano de 1985 fichó por nuestro equipo.
A pesar del incesante apoyo desde la grada, los de Marcel Domingo -sin su estrella Barrera- fueron incapaces de firmar el imperioso triunfo requerido para seguir soñando con la salvación. Destacar que el francés presenció el envite junto a los aficionados al estar sancionado. Pese a ello, no paró de dar instrucciones a base de gritos. Su lugar en el banquillo, como era costumbre, fue ocupado por un Serra Ferrer que sin saberlo, se enfrentaba a su futuro.
En el minuto 14, un recorte de Calderón permitió a Suárez conectar un disparo que Zubeldia desvió como pudo. Cuatro más tarde, el guardameta mallorquinista evitó con un pie el tanto de Gordillo y en el 23, un testarazo de Parra se marchó fuera por escasos centímetros. Pasada la media hora, un saque de esquina ejecutado por Cardeñosa fue rematado con la testa por el central Álex para firmar un gol que valió dos puntos (no eran tres como en la actualidad). Una diana que, por cierto, fue la número 1.000 de los andaluces en Primera División.
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| Imagen del gol 1.000 del Real Betis en Primera División |
Los de rojo y negro arrancaron la segunda mitad con la intención de lograr la remontada. Estella y Paco Martínez probaron, sin suerte, fortuna desde lejos en los minutos 53 y 63, respectivamente. Luego, sendos centros de Orellana y Delgado no encontraron rematador. A falta de cinco para el final, el visitante Parra malgastó una clamorosa ocasión para sentenciar. Finalmente, y ya con el tiempo cumplido, Gerry Armstrong estuvo a punto de empatar con un remate de cabeza.
Para los curiosos, comentar que el presidente del FC Barcelona, Josep Lluís Núñez, presenció el partido desde un palco donde no apareció Miquel Contestí al encontrarse indispuesto. En otro sentido, el entrenador de los verdiblancos, Pepe Alzate, aseguró una vez finalizado el choque que "jugar en Barcelona no ha sido una ventaja para nosotros sino una desventaja para ellos". Por nuestra parte, el segundo entrenador Serra Ferrer apareció en la rueda de prensa en lugar de Domingo. El pobler afirmó que "de haber podido jugar en el Luis Sitjar estoy seguro de que no habríamos perdido".
FICHA TÉCNICA:
RCD MALLORCA (0): Zubeldia, Estella, Gallardo, Dacosta, Amer, Riado (Higuera, min. 56), Delgado, Paco Martínez, Verón, Juani (Orellana, min. 56) y Armstrong
REAL BETIS (1): Esnaola, Diego, Álex, Mantilla, Gordillo, Suárez, Ortega, Parra Fernández, Casado, Calderón (Quico, min 66) y Rincón (Julio García, min. 88)
COLEGIADO: José Miguel Pérez (colegio catalán)
GOL: 0-1 Álex (min. 34)